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lunes, 4 de marzo de 2013

Jaume Plensa crea con la cabeza

 A finales del año pasado los medios de comunicación volvieron a hablar, de Jaume Plensa (Barcelona, 1955), artista ganador del Premio Nacional de Artes Gráficas, premio precedido por el Nacional de Artes Plásticas del año pasado.

De hecho, según un estudio publicado, Miquel Barceló, Juan Muñoz y Jaume Plensa son los únicos españoles que se han colado en la lista de los 500 artistas más cotizados del mundo en las subastas de arte. En el estudio, realizado por Artprice, (se puede descargar gratuitamente aquí), y encabezado, por supuesto, por Jean-Michel Basquiat se aprecia que el mundo del arte no entiende de crisis. Un ejemplo de ello es que Christopher Wool ha pasado de estar en la posición 15 de la lista en 2011 a colocarse el tercero el año pasado. Pero ese es otro tema que ya trataremos.

Inevitablemente, hablar de las obras de Jaume Plensa es hacerlo  de las cabezas gigantescas. Muy comentada fue su instalación en plena playa de Rio con motivo de la Mostra Internacional de Arte Público del país.

Pero la escultura 'Dreams' no ha sido la primera, ni la última, que Plensa ha mostrado en sitios públicos. En varias ocasiones, los medios - aunque no se centren en el mundo del arte demasiado - se han hecho eco de las instalaciones del artista por el mundo, el centro de Calgary (Canadá) se ha terminado de instalar recientemente la escultura 'Wonderland' del artista catalán, una cabeza gigante que, como todas sus esculturas ha dado mucho que hablar.

Tuve la oportunidad de ver de cerca, en la edición de 2012 de la Feria de Arte Contemporáneo (ARCO),  la obra de Plensa y, la verdad, es alucinante. El visitante puede pasarse horas mirando (y admirando) sus trabajos, que siempre encontrará algo más en lo que centrarse, como es el caso de esta imagen.

Pero, como todo, las cabezas de Plensa no son las únicas. En la catedral de Pamplona, por ejemplo, es Antonio López el que ha instalado 'Día y noche', las esculturas que estaban situadas en la puerta de la estación de Atocha de Madrid. ¿Una nueva moda? ¿Una manera de explicar que, en la época en la que vivimos, sigue siendo nuestra cabeza la que manda? Una maravilla, al fin y al cabo.


jueves, 12 de abril de 2012

La escultura de ensueño de Robert Bruno


Los vecinos de Ransom Canyon, un pequeño pueblo situado en Lubbock (Texas) pudieron ver, durante más de 20 años, como el arquitecto Robert Bruno (Los Angeles, 1947-Lubbock, 2008) realizaba su particular vivienda-escultura realizada en acero. El proceso, que comenzó en 1974, fue largo y costoso, probablemente más de lo esperado por el propio artista, pero el duro trabajo más de 20 años después tuvo sus frutos aunque el artista no pudo disfrutar mucho de su sueño metálico ya que falleció en el año 2008.

Bruno, profesor en la universidad técnica de Texas, realizó esta particular casa llamada Steel House en una de las zonas más arduas del estado de Texas con más de 110 toneladas de acero. Lo que comenzó como una simple escultura con la que había soñado sobre plano, con el tiempo se ha convertido en un lugar de peregrinaje no sólo de amantes del mundo de la arquitectura sino también de los apasionados de la fotografía y del arte.

La vivienda, que reposa sobre cuatro patas de acero, está formada por dos habitaciones, un salón, un comedor, diversos baños y otra estancia, esta escultura está conformada ya no sólo por acero oxidado sacado de la chatarra sino también por vidrio para que la luz pudiera entrar de forma óptima en la vivienda.

Pero Bruno también se centró no sólo en el aspecto de su sueño convertido en realidad sino también en el espectacular interior de su proyecto ya que construyó, entre otros, una gran mesa de madera que le dio a la vivienda un aspecto más moderno, si cabe. Convirtiendolo, junto a sus vistas, es una auténtica obra maestra que da al visitante una gran sensación de amplitud.


Porque esta impresionante escultura del artista no sólo cambió el paisaje de esta zona de Texas sino que transformó en una especie de museo la vivienda en la que invirtió más de 30.000 dólares, según diversos medios norteamericanos. Convirtiendo sus recovecos en auténticas piezas de arte que unifican la arquitectura y la escultura transformando el lugar en un laberinto donde perderse, con unas vistas espectaculares que se pueden apreciar a través de sus enormes ventanales y cristaleras de colores.

Aquí, en su web, se pueden ver más imágenes sobre el proceso de construcción de esta maravillosa obra de arte.

miércoles, 29 de febrero de 2012

João Leonardo: El arte de la adicción


Arrancamos el primer post, sin tener en cuenta el de 'presentación', con un artista que, personalmente no conocía pero del que estaré pendiente a partir de ahora. Hablo de João Leonardo (Odemira, Portugal, 1974), a quién descubrí en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo ARCOmadrid de la mano de la Galería 111 (Lisboa), evento al que pudimos asistir por cortesía de Quartoymitad.

Las obras de João Leonardo forman parte de su exposición One Hundred and Six Columns, Four Heads and One Table (106 columnas, cuatro cabezas y una mesa), realizada a partir de colillas y filtros de tabaco. Una oda a los desechos. Según ha explicado el propio artista, él mismo se pasó un año entero recogiendo colillas de las calles de Bamberg (Alemania) durante su estancia en la residencia artística Villa Concordia. Pero no sólo se trata de piezas realizadas con lo que los demás consideran basura, lo curioso es que este artista portugués ha convertido su adicción en arte, porque él también fuma. ¿Qué mejor manera de conseguir que esta afición mortal le compense que haciendo que sea la base de su trabajo?


Llaman la atención los bustos que crea a partir de colillas. Pero el artista portugués también presenta en su exposición cuadros realizados con los filtros, el papel e, incluso, dibujos con nicotina líquida extraída de las propias colillas. Todas sus obras están organizadas y separadas por materiales.
João Leonardo ya no sólo separa por el tipo de residuo sino que también divide entre colillas de tabaco negro y rubio (las primeras son blancas y las segundas naranjas) con las que luego realiza dibujos en cuadros.

La primera obra de este tipo que João Leonardo realizó fue Calendario #1, un conjunto de 10 cuadros en los que muestra 3.600 paquetes de tabaco vacíos. A partir de ahí todo fue dejarse llevar. El portugués utiliza absolutamente todo de los restos de tabaco. Por ejemplo, su obra Untitled (cigarrette paper collection #2) está realizada con la parte inmediatamente superior al filtro (donde llevan escritos el nombre de la marca). Así, João Leonardo ha convertido en arte los residuos considerados por la inmensa mayoría como los de categoría más baja (con permiso de los chicles): las colillas de cigarrillos.

Pero además de los bustos o los cuadros realizados con colillas, el artista ha querido ir más allá con la última parte de la muestra,
The Table. A través de su mesa de trabajo, el artista permite que el espectador conozca de primera mano cómo es su trabajo. Un pequeño laboratorio lleno de filtros, papeles de fumar y ceniza, el entorno diario de cualquier fumador al descubierto, como si estuviera sobre una mesa forense pero con fuerte olor a cenicero. Aunque en esta ocasión, en vez de ser la muerte quién está presente, por única vez, el tabaco es el arte.

En realidad, esta muestra artística también es un reflejo de la muerte, inevitable para todos pero, mucho más cercana para los fumadores habituales. Pero no sólo eso, con su obra, el portugués muestra tanto los residuos que produce este adictivo placer pero también provoca que el visitante aprecie la cantidad de dinero invertido en este particular hábito social.

En esta exposición el espectador está rodeado de las consecuencias de encenderse un cigarro y puede apreciar la forma en la que el fumador, desde que se enciende el primer cigarro ya no puede controlar su vida ni su muerte. Porque, desde ese momento, es el tabaco el que manda.

Pero estos no son los únicos residuos que
João Leonardo utiliza para sus obras. El portugués también firma White Cube, una particular pieza escultórica formada por una caja refrigerada donde ha guardado su propio semen. Pero esta historia merece un post aparte.